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Agua caliente con electricidad y con gas

El agua caliente sanitaria es la que permite tener agua caliente para el uso cotidiano, como la ducha o cualquier otro grifo. Para disfrutar del ACS es imprescindible tener el equipamiento necesario para calentarla. Este puede estar conectado a diferentes tipos de energía, de forma que la elección de uno u otra pueda suponer determinadas ventajas o desventajas frente al coste de las facturas.


¿Qué es el ACS de la caldera?

El ACS es el agua caliente sanitaria, la que se utiliza en el hogar para realizar las tareas de higiene y limpieza para el día a día. Este es el suministro de agua que se destina a los diferentes grifos de la vivienda, tanto del baño como de la cocina.

El suministro de agua es un bien básico, al igual que la electricidad. Al entrar a vivir en una vivienda nueva, por ejemplo, es necesario dar de alta el agua con la compañía pública correspondiente. El contrato del agua se realizará con la empresa encargada de ello en la región en la que se ubique la vivienda. Al dar de alta el agua, la compañía colocará un contador para saber cuánto caudal consume durante el periodo de facturación.

Este mismo agua es el que entrará en el circuito de agua caliente sanitaria para poder utilizarla con otros fines para los que se requiera una mayor temperatura.

Los sistemas de agua caliente sanitaria deben estar efectivamente creados e instalados para que generen y acumulen el agua en perfectas condiciones para su consumo humano. En función del tipo de vivienda y de las características del inmueble, el ACS puede ser centralizado o individual.

  • El sistema de agua caliente centralizado utiliza una caldera central en la que se concentra la energía necesaria para generar el ACS. De allí sale un fluido primero a una temperatura de entre 70°C y 90°C hasta un sistema auxiliar que intercambia la energía directamente con el agua sanitaria para que salga caliente.
  • Con un sistema de agua caliente individual, el agua caliente sanitaria se obtiene directamente gracias al equipamiento de calor propio de la vivienda, que puede ser un calentador de agua, un termo o una caldera individual.

¿Cómo tener agua caliente más barata?

El sistema de agua caliente sanitaria puede estar conectado a diferentes fuentes de energía. Y esto precisamente es lo que va a permitir rebajar de forma segura el importe a pagar por el suministro.

Las alternativas energéticas que se utilizan principalmente para el agua caliente son la electricidad
y el gas natural. El coste de ambas es muy dispar, siendo la electricidad una de las más caras del mercado. Por esta razón, para cualquier equipo de calor lo más recomendable es el gas natural, ya que este equipamiento es el que más energía consume para funcionar.

Por otro lado, aún hay viviendas en España que utilizan butano, propano o gasóleo para el agua caliente sanitaria. La utilización de unas y otras ha variado con el tiempo, gracias a la variedad de acceso a las distintas fuentes de energía, a su coste y a su efectividad. Veamos cómo ha sido esta evolución de 2010 a 2015 (datos obtenidos del Informe Anual de Consumos Energéticos del IDAE, 2017).

 

Estos demuestran que cada vez es más cantidad de gas natural la que se destina a cubrir este servicio.

En cuanto al coste del agua caliente, podemos hacer una comparación basándonos en la cantidad de energía necesaria para, por ejemplo, una ducha de cinco minutos. A continuación detallamos cuánto se consume de agua en una ducha y cuál es su coste anual.

 
Coste medio de una ducha por fuente de energía
Fuente de energía Equipamiento y eficiencia kWh necesarios para calentar Precio kWh Coste unitario Coste anual
Electricidad Termo eléctrico - 99% 1,76 0,16 kWh 0,28 € 102,20 €
Gas Natural Calentador de gas - 97% 1,79 0,06 € 0,11 € 40,15 €
Butano Calentador de gas - 97% 1,79 0,08 € 0,14 € 51,10 €
Gasóleo Caldera de gasóleo - 97% 1,79 0,05 € 0,09 € 32,85 €

Los precios se han determinado por precios medios de las tarifas reguladas de cada energía.

Teniendo en cuenta estos valores, podemos afirmar que el gas natural es una de las alternativas más económicas para el agua caliente. En comparación con su competidor en cuanto a precio (el gasóleo) sus ventajas se centran en la seguridad y comodidad del combustible, así como en su limpieza para con el medio ambiente.

Tipos de calderas para agua caliente sanitaria

Ahorrar con agua caliente por gas natural

Las calderas que permiten tener agua caliente sanitaria son, esencialmente, las calderas de gas. Las calderas eléctricas son termos mal entendidos. Para disfrutar del funcionamiento de la caldera es indispensable realizar previamente la instalación de gas. Esta es compatible tanto para el gas natural como para el butano o el propano. Eso sí, tanto el material utilizado como el tipo de obra de instalación será diferente.

La instalación de gas natural es la más demandada en la actualidad gracias a los múltiples beneficios que tiene esta alternativa energética.

En el mercado existen distintos tipos de calderas de gas que se pueden utilizar para el agua caliente sanitaria. De todos ellos, las calderas de condensación son las más eficientes, razón por la que según el RITE (el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios) son las únicas que pueden ser instaladas actualmente.

Para hacer la instalación de la caldera de gas es necesario contactar con un instalador autorizado. El coste de la operación puede variar en función de sus tarifas y honorarios. Antes de decantarse por uno u otro es recomendable solicitar diferentes presupuestos para elegir la oferta más atractiva para el bolsillo del usuario.

El precio de una caldera de condensación puede rondar los 1.000€. Todo el proceso de instalación puede alcanzar los 3.000€ si también hay que habilitar la conexión al gas natural.

Los Planes Renove de Calderas y las ayudas a la instalación de gas natural ofrecen el copago del coste por poner gas natural o cambiar una caldera antigua por otra más eficiente. Estas ayudas dependen de las Comunidades Autónomas e incluso de los propios fabricantes y compañías de gas, que también pueden ofrecer distintas ayudas por hacer la instalación.

Este es un ejemplo de las ayudas que ofrecen las distribuidoras de gas natural en el coste de instalación si se realiza la obra con ellas:

Aquí dejamos un ejemplo de las subvenciones vigentes con tres compañías distribuidoras de gas natural.

Ayudas a la instalación de gas natural
Distribuidora de gas natural Importe de la ayuda Tipo de vivienda
Ahorro instalación Nedgia
 Hasta 550€ Pisos (SV)
Unifamiliares (SH)
Ahorro instalación Madrileña Red de Gas
 Según el presupuesto Pisos (SV)
Unifamiliares (SH)
Ahorro instalación Redexis
 Hasta 500€ Pisos (SV)
Unifamiliares (SH)

Calentador de agua

El calentador de agua es otra de las opciones para tener agua caliente sanitaria en la vivienda. A diferencia de una caldera, este tipo de aparato no puede ser utilizado para surtir de agua también el circuito de la calefacción.

El calentador de agua se utiliza con el suministro de gas, sea del tipo que sea. Puede estar conectado o bien al gas natural, o bien al butano, al propano o, incluso, a un suministro de gasóleo. En cualquier caso, teniendo en cuenta el coste de la energía, para un uso continuo, la mejor alternativa seguirá siendo el gas natural.

Los calentadores de agua ofrecen lo que se conoce como un sistema de producción instantánea. Esto significa que el agua caliente comienza a generarse en el mismo momento en que existe demanda. Para cubrir ese pequeño momento en el que no hay agua caliente, los calentadores de gas pueden incluir un pequeño depósito de microacumulación en el que se conserva una cantidad determinada de agua caliente que permite disfrutar de agua templada desde el momento en que se abre el grifo.

Los calentadores de agua se conectan directamente a la canalización del gas utilizado en la vivienda. Esta instalación, al igual que el resto, debe pasar sus revisiones e inspecciones con la periodicidad obligatoria correspondiente.

Por otro lado, es necesario que sean colocados por parte de técnicos instaladores autorizados. Los modelos más habituales son los calentadores Junkers, fabricante que facilita la instalación e inspección por parte de sus propios operarios.

Termo eléctrico

El termo es la versión eléctrica del calentador de agua. Un termo eléctrico permite disfrutar de agua caliente en la vivienda gracias al suministro de electricidad.

Este equipo consiste en un depósito en el que se calienta y acumula el agua caliente. Este tanque puede ser de diferentes capacidades y su principal desventaja es que cuando se termina el agua caliente en su interior, necesario volver a calentarla toda de nuevo. Esta operación supone:

  • Una gran incomodidad si es necesario continuar utilizándola (en mitad de una ducha, por ejemplo).
  • Un alto coste porque es necesario consumir mucha energía para calentarla de nuevo.

Además, es imprescindible mantener el termo conectado al suministro para que el agua acumulada no se enfríe. Si no, será necesario partir de nuevo de la temperatura cero.

Bomba de calor para agua caliente

Las bombas de calor son elementos que permiten mejorar la eficiencia energética de los sistemas de calor en la vivienda. Se calcula que una bomba de calor puede llegar a aumentar su eficiencia hasta en un 360%. Esto, de cara al agua caliente, es una clara ventaja frente al resto de equipamientos.

La clara desventaja de estos sistemas es que aún son muy caros de instalar. Además, se conectan al suministro eléctrico y no es posible compatibilizarlos con alternativas a gas. En todo caso, para tener un sistema lo más ecológico posible, se puede conectar con un sistema de autogeneración de electricidad, como las placas fotovoltaicas.

Estos sistemas, además, están más indicados para zonas cálidas, ya que en climas fríos no consiguen optimizar al máximo su rendimiento.

Cómo ahorrar en agua caliente

Las claves para ahorrar en agua caliente pasan por reducir al máximo el gasto de agua de forma continua. A día de hoy, la sequía generalizada en España es uno de los factores para que, por ejemplo, el precio de la luz sea cada vez más caro, por lo que ahorrar en este suministro beneficiará tanto al medio ambiente como a nuestro propio bolsillo por dos vías: la del agua y la de la luz.

Aquí van unos pocos consejos para ahorrar agua en casa realizando pequeños gestos que no cuestan nada:

  • Cerrar el grifo en el lavabo al lavar las manos y los dientes.
  • Cambiar los baños por duchas rápidas y eficientes.
  • Utilizar el lavavajillas lleno en la medida de lo posible, ya que consume menos agua y luz que fregar a mano si es mucha cantidad de loza.
  • Lavar el coche a mano y no con manguera.
  • Incorporar medidores de medias descargas en el baño.
  • Reutilizar el agua fría mientras se espera a que salga caliente, guardándola en un cubo, por ejemplo, para regar.
 

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