Nuestra página utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la calidad del servicio. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Saber más

¿Cómo dar de baja la luz y gas de la vivienda que tengo alquilada?

Compartir en Facebook  Compartir en Twitter  Suscribirse a Selectra Oficial 

Supuestos que pueden darse:

  1. La vivienda ocupada estaba en alquiler, se entregó con luz y gas y los contratos de suministro se pusieron a nombre del inquilino.
  2. La vivienda ocupada estaba en alquiler y los contratos de suministro a nombre del inquilino pero se entregó al inicio sin luz ni gas por lo que el inquilino tuvo que dar de alta estos suministros.
  3. La vivienda ocupada estaba en alquiler y los contratos de suministro de luz y gas siguieron a nombre del propietario pero los abonaba el inquilino (domiciliados en su cuenta bancaria o abono en persona)
  4. La vivienda ocupada estaba en alquiler y los contratos de suministro de luz y gas siguieron a +nombre del propietario y eran abonados por el propietario.

Antes de entrar en cada supuesto es conveniente recordar que significa dar de baja

Lo primero recordar que dar de baja la luz o dar de baja el gas supone dejar la vivienda sin luz y sin gas, esto es, no habitable.

Supone rescindir un contrato de suministro anulándolo y que se lleven el contador.

Y finalmente dar de baja supone que para volver a tener luz y gas hay que dar de alta la luz y dar de alta el gas de nuevo y este trámite de alta tiene un coste para el propietario que se puede evitar haciendo las cosas de otro modo.

También hay que recordar que el titular del contrato es la persona que figura como destinatario de la factura, por ser precisamente el titular del contrato, aunque el importe de la factura esté domiciliado en la cuenta bancaria de otra persona.

Supuestos:

Alquiler: Contratos de luz y de gas

La vivienda ocupada estaba en alquiler, se entregó con luz y gas y los contratos de suministro se pusieron a nombre del inquilino.

En este caso no se debe dar de baja el contrato de suministro de luz, gas y agua sino contactar con el propietario/arrendador para hacer el cambio de titularidad del contrato del inquilino al propietario o bien del inquilino al siguiente inquilino.

Este es el caso más frecuente. Y en este supuesto no se debe dar de baja la luz y gas por varias razones.

En primer lugar porque el inquilino debe dejar la vivienda en las mismas condiciones en que le fue entregada, por tanto con luz y gas y si da de baja estos suministros está dejando la vivienda sin algo que la vivienda tenía.

En segundo lugar además del perjuicio y trastorno de dejar la vivienda sin luz y gas está obligando al propietario a contratar la luz y el gas de nuevo, y esto tiene un coste, coste que el propietario podría exigirle al inquilino que ha dejado la vivienda que lo abone.

En tercer lugar porque no le cuesta nada al inquilino comentar al propietario cuando rescinde el contrato de alquiler o le da el aviso que hay que hacer la lectura de los contadores de luz y gas y cambiar el titular. Sólo ante el caso improbable de que el propietario se negase o no formalizase el cambio de titular, el inquilino debe proceder a dar de baja estos suministros de luz y gas.

La vivienda ocupada estaba en alquiler y los contratos de suministro a nombre del inquilino pero se entregó al inicio sin luz ni gas por lo que el inquilino tuvo que dar de alta estos suministros a su cargo.

Este supuesto no es frecuente pues la vivienda en alquiler debe entregarse por el propietario en condiciones de habitabilidad, esto es con luz y gas. Otra cosa es que el coste de estos suministros corresponda lógicamente al inquilino mientras dure el alquiler de la vivienda.

Pero aún en el caso de no tener esos suministros en alta, hubiera correspondido al propietario dar de alta la luz y el gas a su cargo y después hacer el cambio de titular del contrato a nombre del inquilino. O bien hacer el trámite de dar de alta la luz y gas el inquilino pero abonando el coste de dar de alta el propietario.

Todo ello salvo pacto en contrario de las partes contratantes, pactos que deben constar en el contrato para no tener problemas al liquidar el contrato.

No obstante, se considera que aún en el caso de que se produjera este caso poco frecuente de alta de la luz y gas a cargo del inquilino, no es necesario ni aconsejable proceder a dar de baja estos suministros al mudarse a otra vivienda, pues el propietario siempre le agradecerá que el inquilino le de la opción de hacer el cambio de titular que no supone coste a las consecuencias de la baja que supone no solo el coste de dar de nuevo el alta sino los inconvenientes de estar unos días con la vivienda sin luz.

Y todo ello teniendo en cuenta que al inquilino le da igual hacer una cosa u otra, hacer el cambio de titular o dar de baja pues en ambos casos se desvincula de los suministros de luz y agua de esa vivienda. Si ha habido buena relación entre propietario e inquilino la buena actitud en este aspecto siempre es aconsejable.

La vivienda ocupada estaba en alquiler y los contratos de suministro de luz y gas siguieron a nombre del propietario domiciliando el cargo en cuenta bancaria del inquilino.

En este supuesto, el inquilino no solo no debe sino que no puede dar de baja el contrato de suministro de luz y gas, pues al no ser el titular las compañías no le admitirían, de darse el caso, la solicitud. El inquilino en este caso sólo puede dar la orden a su banco de no pagar el cargo de los suministros de luz y de gas cuando lo desee.

La vivienda ocupada estaba en alquiler y los contratos de suministro de luz y gas siguieron a nombre del propietario y eran abonados por el propietario.

En este caso poco frecuente, es evidente que el inquilino ni debe ni puede dar de baja pues no tiene vinculación legal con estos contratos de suministro, salvo acuerdos o pactos privados que haya acordado con el propietario respecto a renta de alquiler u otros los cuales deben estar en el contrato.

 

LE AYUDAMOS A DAR DE ALTA LA LUZ EN SU VIVIENDA O LOCAL